Elpresidente de la ¦5¦ hispano-francesa, José LuisCastillo Villa, pidió a los gobiernos europeos una 'profunda reflexión'sobre cómo se debe perfilar el sector energético del continente en elfuturo.

Enun encuentro con informadores españoles, Castillo significó que esdifícil homogeneizar política energéticas continentales con bloques depaíses que han atendido sus obligaciones de liberalizar este sector,con otros en los que está pendiente este proceso, en una clarareferencia a la EDF francesa y la Enel italiana, porque es inevitablepensar en las posiciones favorables que, respecto a la competenciacomercial, pueden tener los sectores públicos.
Sobreeste supuesto, Castillo aseguró 'el gran problema de Europa es ir másallá del egoísmo nacional y no tenemos madurez suficiente para abordarestos problemas' y, sobre el sector energético abundó en que se tratade una actividad 'que no se puede sustraer a las consideracionesgeopolíticas y estratégicas'.
Noobstante, preguntado sobre el poder del sector público francés y supeso en Europa, Castillo indicó que 'el nacionalismo empresarial deFrancia me parece superado' y puso como ejemplo la forma en que se haabordado la crisis de Airbus.
Elpresidente de la cámara hispano-francesa dijo que es necesario superarel eje franco-alemán como instigador de las grandes decisiones, pues'no hay Europa posible sin un núcleo duro fuerte del que formen parteAlemania, Francia, Reino Unido, Italia y España, un grupo que tiene queser capaz de aportar frescura al continente'.
Laposición de España en Europa, Castillo la definió como 'incuestionable'y propia de una realidad económica con gran potencial, pero advirtióque, aunque se trata de un mercado muy competitivo, 'solo puede teneréxito si es capaz de decir algo a los mercados'.
Unpunto cuestionado de la economía española, para el presidente de lacámara, es que 'ha estado en un período de desperdicios duraderos', yuno de esos ejemplos ha sido la política hidráulica, aunque en estecampo hay muchos casos en Europa.
Sobreel riesgo de deslocalización industrial en España, Castillo subrayó quees una fase que España debe tomarse 'con naturalidad, porque está muyclaro que hoy España no tiene la competitividad que tenía'.
Unareceta para frenar este fenómeno, o cuando manos controlarlo, a juiciode Castillo, es la producción con valor añadido, ya que sin esecomponente 'el precio a pagar es alto. Soy muy escéptico sobre laproducción sin ese valor añadido'. TERRA